La propuesta de Affordable Housing Act presentada por la Comisión Europea el 9 de septiembre de 2026 puede convertirse en una referencia importante para ciudades con fuerte presión residencial y turística.

Situación actual:

Se trata de una propuesta, no de una norma europea definitivamente aprobada. El texto deberá continuar su tramitación legislativa.

¿Qué entiende Europa por presión residencial?

La propuesta busca una metodología común para identificar zonas donde la disponibilidad y asequibilidad de vivienda están sometidas a una presión especialmente intensa. Las decisiones concretas seguirán correspondiendo a las autoridades competentes.

Restricciones sobre alquileres de corta duración

Cuando una autoridad quiera restringir usos de vivienda como los alquileres de corta duración, el marco propuesto exige demostrar que la actividad contribuye de forma significativa a la presión local y que la medida sea dirigida, necesaria y proporcionada.

La referencia a tres años

La propuesta contempla que, antes de determinadas restricciones, las autoridades demuestren un efecto adverso significativo sobre la disponibilidad o asequibilidad de vivienda durante al menos tres años y que las medidas menos restrictivas no serían igualmente eficaces.

Para propietarios: la propuesta europea no impone por sí misma el cierre de viviendas turísticas. Establece un marco para valorar y justificar determinadas actuaciones de las autoridades.

¿Qué puede significar para Barcelona?

Barcelona es precisamente el tipo de mercado donde vivienda y turismo se cruzan con especial intensidad. La futura norma europea puede influir en la forma de justificar restricciones, pero no sustituye el planeamiento municipal ni la normativa catalana.

Por qué conviene seguir el expediente

Para propietarios, inversores y operadores, la evolución del texto europeo puede ser tan relevante como una nueva ordenanza local. La clave será distinguir siempre entre propuesta, norma aprobada y medida concreta.

Fuentes